domingo, 16 de octubre de 2011

1.001 películas que hay que ver después de morir (XXXIX): The Apple (La Manzana)

Película: The Apple 
Director: Menahem Golan 
Año: 1980 
País: Estados Unidos/Israel 
Actores: Catherine Mary Stewart, George Gilmour y Grace Kennedy 
Género: Musical oligofrénico y ubergay

Argumento: En un futuro distópico, concretamente en 1994, además de imbécil, la humanidad se ha vuelto homosexual en su totalidad, y danza al ritmo mongolizante de un nuevo estilo musical conocido como BIM, cuyos impulsores, gracias al éxito obtenido, han escalado en la sociedad hasta el punto de tomar el control de la misma y regir con sus canciones el destino del mundo.




Por qué hay que verla después de morir: Es un musical hortera y filogay dirigido por Menahem Golan, cofundador de la productora cinematográfica Cannon, lo que ya debería suponer un motivo más que de sobra para concederle un visionado. Pero si a ello le sumamos una completa ineptidud a la hora de dotar de ritmo a cualquiera de los vergonzosos números musicales; diversas alegorías religiosas metidas con calzador y un desenlace que viola al sentido común, el resultado es una turbadora experiencia que te deja con la boca abierta a cada segundo. La cara de gilipollas que se te queda no se te va a borrar en semanas.

Alicientes:
-Coreografías esperpénticas con decenas de fantoches travestidos sin atractivo ni ritmo alguno
-Pelucas de colores, laca, purpurina, tachuelas, cuero y maquillaje, mucho maquillaje
-Una alarmante falta de coherencia musical, con repentinos cambios estilísticos que arruinan por completo las canciones
-Temas sin gancho, sin estilo y sin ritmo, con letras de lo más pueril
-Vergüenza ajena elevada a su máxima potencia
-Dirigida por Menahem Golan, cofundador de la Cannon, productora famosa por impulsar las carreras de Van Damme o Chuck Norris
-Estética locaza ubergay
-Críticas al totalitarismo y a la industria musical
-Metáforas religiosas sobre el judaismo
-Una trama amorosa sin pies ni cabeza ni brazos ni tronco.
-Una resistencia integrada por hippies
-Una ridícula pegatina con forma de triángulo, que todos los habitantes del futuro se ponen en la cara para identificarse como seguidores del BIM.

Algunos momentos para el recuerdo:
-La secuencia sexual, donde el protagonista se cepilla a una mujer a ritmo de BIM en una orgía de carácter psicodélico.
-La hora del BIM, un momento del día en el que todos los ciudadanos están obligados a ejercitarse bailando este género musical y que nos regala momentos de ¿humor?, como unos bomberos que dejan de apagar un incendio para ponerse a bailar, o unas monjas que danzan con el hábito puesto.
-El abracadabrante y único final, donde la trama queda resuelta de una de las formas más rastreras imaginables y que es mejor no desvelar.

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * * *


jueves, 13 de octubre de 2011

1.001 películas que hay que ver después de morir (XXXVIII): Pyscho Cop (El policía Psicópata)

Título: Psycgo Cop (El policía psicópata)

Director: Wallace Potts
Año: 1989 
País: Estados Unidos 
Actores: Bobby Ray Shafer, Jeff Qualle, Palmer Lee Todd, Dan Campbell y Cindy Guyer
Género: Slasher de saldo 

Argumento: El habitual grupo de chavales inútiles con menos cerebro e iniciativa que un ficus, se marcha de findesemana a una casa en el campo para pegarse la juerga padre a base de piscina y cervezas, pero lo único que encontrarán será la muerte en sus más ridículas formas, a cargo de un policía demente que considera una obligación cívica acabar con estos desechos sociales.

 

Por qué hay que verla después de morir: Es muy barata, cutre hasta lo denunciable, de realización semicasera, fatal iluminada y peor montada (por no citar cien defectos más). Sería tediosa de no ser por el inolvidable asesino, un Robert Ray Shafer que parece empapado en crack y que hipnotiza a la audiencia con su ilimitado abanico de lamentables caretos, su forzada sonrisa de tarado y sus movimientos robóticos, que le convierten en el protagonista absoluto del filme.


Alicientes:
-Uno de los psychokillers más pasados de vueltas y sobreactuados del género slasher. Robert Ray Shafer se come la pantalla con sus muecas, en una interpretacion atroz.
-Personajes que hablan consigo mismos en voz alta, para que el público les escuche.
-Unas cervezas perdidas como detonante de la acción, que los personajes se pasan horas y horas buscando sin éxito.
-Chascarrillos memorables, por predecibles y la forma en que el asesino los recita
-Muertes ridículas
-Sustos de mierda
-Montaje de mierda
-Dirección de mierda
-Todo mierda
-Actuaciones dignas de silla eléctrica, garrote vil y ahorcamiento; todo a la vez.
-Abuso de focos azules en los planos exteriores, logrando una fotografía lamentable.
-Cuenta con una sorprendente y muy gamberra secuela, "Psycho Cop Returns", que, por increíble por parezca, cinematográficamente presenta una calidad infinitamente superior, con un guión muy divertido, una realización digna y un Robert Ray Shafer perfectamente introducido en su personaje y sobreactuando lo justo. Ver para creer.

Algunos momentos para el recuerdo:
-Cuando el psicópata le hace tragar su porra a uno de los protagonistas. 

Algunas frases para el recuerdo:
-"Putaaa!"
-"No hay que huir de la policía"
-"No se puede beber y conducir, va contra la ley"

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * *


1.001 películas que hay que ver después de morir (XXXVII): Supermen Donuyor

Título: Supermen Donuyor
Director: Kunt Tulgar
Año:1979
País: Turquía
Actores: Tayfun Demir, Güngör Bayrak and Yildirim Gencer
Género: Supermanxploitation a la turca

Argumento: El mismo que ya todos conocemos sobre los orígenes de Superman, cambiando Kansas por Estambul, la Fortaleza de la Soledad por la Capadocia, poniendo velo a Martha Kent y plantándole bigote a todos los intérpretes, excepto al protagonista y a algunas mujeres. Si se pasan por alto esos detalles, el cambio apenas se nota (en caso de que seas un perro o un cadáver).




Por qué hay que verla después de morir: Otro ejemplo más de la sinvergonzonería que se gastaban en Turquía a finales de los 70 y en la década de los 80, devorando y regurgitando al estilo autóctono toda clase de éxitos cinematográficos de los Estados Unidos, con resultados dignos de preescolares tercermundistas utilizando una cámara de vídeo por primera vez, y donde todo vale. Ese "todo vale" incluye desde el hurto de músicas de otros filmes, al uso de Geypermans para las escenas difíciles o bolas de navidad para recrear planetas.

Alicientes:
-Un gañán atolondrado interpretando a Superman
-Bolas y otros adornos de Navidad utilizados para recrear el espacio y los planetas que lo ocupan, como Krypton
-Un Jor-El desdentado
-Una sábana con el título del filme al comienzo de los créditos.
-Más bigotes que en un concurso de imitadores de Charlotte.
-Economía de recursos.
-Deschatez y descaro hasta dar varias vueltas al infinito.
-Lo que parece un geyperman sujetado con hilos para recrear el efecto de vuelo de Superman.
-El vídeo de las últimas vacaciones del director, utilizado como imágenes de fondo para las secuencias de vuelo.
-Visillos en todas las habitaciones.
-Entre los nuevos poderes que la inventiva turca ha otorgado a Superman, se hallan la telequinesis y ver el pasado, al más puro estilo R.O.T.O.R. (otra de las películas reseñadas en esta colección)
-La música original del primer filme americano de Superman, grabada y reproducida con un radiocassette en las escenas más épicas.
-Música robada de la saga James Bond

Algunos momentos para el recuerdo:
-Superman utilizando una máquina de escribir con la mente
-En una muestra de sus asombrosos poderes, Superman detiene un tren que ya se estaba parando.
-Una pelea que acaba con Superman tumbado en una cinta transportadora con una guillotina. ¿Por qué tienen eso ahí?

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * * *


sábado, 1 de octubre de 2011

1.001 películas que hay que ver después de morir (XXXVI): Dunyayi Kurtaran Adam

Título: Dunyayi Kurtaran Adam
Director: Çetin Inanç
Año:1982
País: Turquía
Actores: Cüneyt Arkin, Aytekin Akkaya y Füsun Uçar7
Género: Epopeya espacial tercermundista

Argumento: Un señor con el peinado de Lauren Postigo va dando saltos sin parar y repartiendo ostias a diestro y siniestro por un interminable desierto, en el que desfilan todo tipo de aterradoras criaturas y gañanes disfrazados, en una bacanal de disparates e incoherencias, cuyo discurrir decidirá el destino de la humanidad.


Por qué hay que verla después de morir: Bienvenidos, niños y niñas, al festival definitivo del cutrerío y de la incompetencia. Pasen sin miedo y saluden al elegido, Cuneyt Arkin y a su sagrada cama elástica. Admiren la mugrienta, tercermundista y roñosa fotografía, donde parece que alguien se haya limpiado el culo con el celuloide y afinen sus óidos ante el chirriante montaje de sonido y la música, que incluye melodías robadas de Indiana Jones. A su derecha, podrán ver planos extraídos directamente de la saga Star Wars. Enloquezcan ante el delirante montaje, hecho con dos aparatos de vídeo VHS conectados. Admiren a las increíbles momias explosivas de escayola y a los aterradores osos de felpa gigantes con confeti en las garras. Griten de terror ante el genuino robot de mierda construido con desperdicios. Bienvenidos a un cine que traspasa fronteras y que puede verse directamente en turco, ya que su narrativa es universal y cualquier habitante del mundo podría entenderla. Bienvenidos al paraíso del cine cutre.

Alicientes:
-Planos de naves chorizados de la primera película de Star Wars
-Música chorizada de Indiana Jones
-La canción de Flash de los Queen, chorizada también. ¿Pero es que en esta peli hay algún material original?
-Ausencia total de escrúpulos, de vergüenza, de sentido común, de dignidad y de moral alguna.
-La magnética presencia de Cuneyt Arkin, el más grande de todos los actores del cine pop turco de los 80.
-Una espada de poliespan de impracticable diseño en zig zag. Ideal para, no sé... ¿Rascarse la espalda con ella?
-El habitual fetichismo de Cuneyt por los guantes
-Rocas corrientes y molines que explotan como proyectiles tras ser lanzadas
-Cabezas de momia que explotan tras ser lanzadas. En Turquía todo explota.
-Una pajita loca, como las que regalaban en las cajas de Nesquick, con la que el villano sorbe la sangre de sus víctimas
-Un montaje que parece realizado a toda pastilla por un encocado Superlópez
-Alienígenas de lana y de peluche
-Un robot de mierda que gesticula alocadamente y que parece construido con desperdicios encontrados en un Punto Limpio
-Niños muriendo cruelmente. En Turquía no tienen reparos para mostrar cosas como ésta en pantalla.
-Una cama elástica estratégicamente escondida
-Interminables peleas en las que el protagonista derrota a sus enemigos saltando sin parar alrededor de ellos hasta que acaba mareándolos.
-La Capadocia como escenario de una batalla por el destino de la humanidad
-Tuvo una abominable secuela sin ninguna gracia en 2006

Algunos momentos para el recuerdo:
-La explosión del planeta Alderaan (el de Star Wars) repetida unas 80 veces 
-La secuencia de entrenamiento, en la que el protagonista, con música prestada de Battlestar Galactica, se ata rocas de cartón piedra a los tobillos y se pone a dar saltos.
-En el desenlace tiene lugar una épica batalla campal, en la que reaparecen y desfilan sin venir a cuento, absolutamente todos los enemigos a los que protagonista derrotó a lo largo de la película, como si de la fase final de un videojuego se tratase.
-La muerte del malo, que es partido en dos por el protagonista.. Para mostrar esto, se utiliza un imaginativo y económico recurso visual, que consiste en tapar parte del objetivo de la cámara, para que una zona de la imagen se vea totalmente negra y así hacer creer al espectador que al personaje le falta la mitad de la cara.

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * * *