viernes, 21 de octubre de 2011

1.001 películas que hay que ver después de morir (XLIII): Future Hunters (Cazadores del futuro)

Película: Future Hunters (Cazadores del futuro)
Director: Cirio H. Santiago
Año: 1986
País: Estados Unidos/Filipinas/Hong Kong
Actores: Robert Patrick, Linda Carol, Ed Crick y Bruce Le
Género: Uberexploitation al cubo

Argumento: Nadie sabe cómo es posible ni a cuento de qué, pero resulta que la lanza de Longinos, aquella que le atravesó el costado a Jesucristo, sirve para viajar por el tiempo. Así se lo comunica un maromo venido del futuro a los dos protagonistas, en una vil excusa para viajar por todo el globo y mostrar en pantalla una vorágine de elementos gratuitos, que van desde nazis a amazonas cachondas, pasando por karatekas y todo lo que se le pueda ocurrir a un trastornado por lo pulp.


Por qué hay que verla después de morir: Lo que parecen ideas para ocho o diez películas completamente distintas se conjugan en un frenético amasijo de escenas que difícilmente encajan entre sí -el único elemento que aporta continuidad son los actores protagonistas-, pero éstas son tan variadas e imposibles de anticipar, que te mantendrán alicatado a la butaca con una sonrisa de oreja a oreja, ya que la película avanza tan rápida como un misil, sin dejar respiro alguno al espectador, en una exploitation orgiástica que tan pronto comienza copiando a Mad Max, como se convierte en un filme hongkonés de kung fu caspa de los 70, o en una burda imitación de Indiana Jones combinada con El Retorno del Jedi. Es casi imposible de creer que la misma película del comienzo, sea la misma cinta en su desenlace. Un gran entretenimiento propiciado por una simple pero contundente concepción del cine, en la que los buenos siempre ganan por ser eso, buenos, y donde todo vale si sirve para aportar mayor diversión al conjunto. 

Alicientes:
-Un guión compuesto por lo que parecen descartes de otras películas
-La lanza de Longinos como artilugio para viajar a través del tiempo. No hay que hacer ningún ritual ni combinarla con ningún aparato especial. Simplemente permite viajar a través del tiempo, no necesitamos saber nada más.
-Enanos filipinos imitando a los ewoks de Star Wars
-Una secuencia inicial que fusila Mad Max
-Guerreras Amazonas filipinas
-Atila y sus hunos por la selva de Filipinas.
-Nazis modernos
-Bruce Le, el imitador filipino de Bruce Lee (a quien pudimos ver en, por ejemplo, "Challenge of the tiger"), en un papel secundario que no viene a cuento, y cuya presencia viene a confirmar que el director estaba regodeándose en el puro cine exploitation.
-Peleas de Kung Fu metidas en la trama con apisonadora y sin justificación alguna
-Tetas al fresco
-Una avalancha de rocas de cartón piedra
-Robert Patrick marcando paquete
-Una alocada y marchosa banda sonora de sintetizador que combina todos los estilos imaginables
-Ritmazo extremo. No hay ni un solo minuto de metraje sin tiros ni ostias.
-Un mando de garaje como control remoto de un helicóptero

Algunos momentos para el recuerdo:
-La patada que un maestro de kung fu le propina a Robert Patrick, que enlaza con un combate que es una excusa barata para sacar a relucir a Bruce Le.
-El final, donde no te explican una mierda de lo que pasa o pasará, pero te da exactamente igual, ya que has disfrutado como un enano en una piscina de Lacasitos ante tal sucesión de disparates.

Frases para el recuerdo:
"La humanidad tiene que ser eliminada, antes de que contamine y envicie todo lo que le rodea", comenta un efusivo nazi acerca de su plan de dominación mundial que, curiosamente, no incluye a los seres humanos en la ecuación.
-"Desde que tu padre murió has perdido el sentido de la orientación. Ahora juegas a ser antropóloga, mañana será otra cosa. ¿No te das cuenta de que no has hecho nada de nada? Más que jugar con el dinero que te dejó tu padre", le dice un sincero Robert Patrick a su querida novia.
-"He oído hablar del valle Sabinas. Se dice que es ficción, no realidad. Podría estar localizado en alguna parte del suroeste asiático, y está gobernado por amazonas guerreras llamadas Kasadais, una tribu perdida", comenta una erudita protagonista sin reirse lo más mínimo.

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * 


martes, 18 de octubre de 2011

1.001 películas que hay que ver después de morir (XLII): Olum Savascisi (Death Warrior)

Película: Olum Savascisi (Death Warrior)
Director: Cuneyt Arkin y Cetin Inanc
Año: 1984
País: Turquía
Actores: Cuneyt Arkin, Funda Firat y Osman Betin
Género: Aberración visual y sonora, sobre todo sonora

Argumento: La insensatez se ha desatado por las calles de Turquía. Una orgía de gilipollismo desenfrenado en forma de ninjas asesinos que parecen cofrades de Semana Santa ha invadido el país y sólo un hombre puede contrarrestar tanta majadería; Cuneyt Arkin de todos los santos y su sagrada cama elástica.


Por qué hay que verla después de morir: Da igual que no tengas ni pajolera idea de turco, te vas a descuajeringar de la risa aunque no entiendas ni un solo diálogo. Esa es la magia del cine pop turco de los 80. Son tantas y tan variadas las aberraciones que se suceden una detrás de otra sin orden ni concierto por la pantalla, en una sucesión de peleas a cada cual más estúpida, que a uno no le queda más remedio que abandonarse al descojono padre. Parece un collage de imágenes y sonidos distribuidos al tuntun en la mayor chapuza cinematográfica imaginable.

Alicientes:
-Golpes que suenan a destiempo.
-Sonidos de ostias cuando nadie se está pegando. Uno tiene la sensación de que el protagonista, Cuneyt Arkin, es capaz de golpear con su mirada.
-Samples y gritos de Kung Fu chorizados sin piedad de filmes hongkoneses. Incluso cuando ha terminado una pelea, los berridos y golpes siguen sonando.
-El malo es el Chuck Norris turco
-Hay momentos en los que la cámara se sitúa en el peor ángulo imaginable, para que veas una mierda de lo que ocurre
-Vuelve la cama elástica de Cuneyt. Cuando le contratas para una peli, viene con cama elástica de regalo.
-Montada a mordiscos y desgarrones
-Repite casi todo el reparto de Dunyayi Kurtaran Adam, el Star Wars turco
-Piedras que explotan al lanzarlas. Una constante en el cine pop turco.
-Karate turco; con sus habituales manotazos.
-Música y alaridos chorizados vilmente de La Cosa de John Carpenter
-Reutilización de algunos de los monstruos de Dunyayi Kurtaran Adam. Aunque ésta no sea una peli de monstruos.
-Desenlace abrupto.

Algunos momentos para el recuerdo:
-Los fortuitos y brutales asesinatos con los que comienza la cinta.
-Cuando destapan el cádaver de escayola y un barbudo se pone a gritar como un enfermo mental, mientras suenan cachos de sonido del filme La Cosa.
-La pelea final, con sus sonidos desperdigados aleatoriamente entre hostia y hostia.

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * *


lunes, 17 de octubre de 2011

1.001 películas que hay que ver después de morir (XLI): Mil gritos tiene la noche

Película: Mil gritos tiene la noche
Director: Juan Piquer Simón
Año: 1984
País: España /Estados Unidos/Puerto Rico
Actores: Christopher George, Lynda Day George, Frank Braña, Edmund Purdom y Jack Taylor
Género: Slasher demencial

Argumento: Un niño  mata de la manera más salvaje imaginable a su madre, sólo porque no le deja completar un puzzle erótico. Años después, ese niño, ya convertido en adulto, sembrará el caos en un campus universitario, donde descuartizará a diversas mujeres y usará sus miembros amputados para reconstruir el cuerpo de su progenitora, en una "ingeniosa" analogía con el puzzle que originó toda esta chifladura.


Por qué hay que verla después de morir: A partir de una premisa de lo más delirante, nace uno de los slashers más desmadrados de la filmografía española; una exploitation de filmes como Viernes 13 o Halloween, tan alocada y demencial que de pura tontería se introduce de lleno en el surrealismo, con un desarrollo que por momentos parece improvisado y que incluye litros y litros de sangre y una muertes que sorprenden por lo brutales y explícitas que resultan ser.

Alicientes:
-Un niño de apenas 12 años, que tiene la sangre fría y la fuerza necesarias para matar a su madre a hachazos y posteriormente descuartizar el cadáver.
-Suspense cero patatero.
-Una motosierra como arma mortal, lo que siempre mola.
-Salsa de tomate suficiente para llenar las paelleras de Villarriba y de Villabajo.
-Asesinatos brutales, grotescos y de lo más explícito.
-Un conserje barbudo que guiña constantemente un ojo en actitud desafiante, que parece estreñido y que además es el doble de Bud Spencer. Incluso protagoniza una pelea en la que sólo falta un tema de Oliver Onions de fondo.
-Dirige Juan Piquer Simón ("Super Sonic Man", "Los nuevos extraterrestres"), en el que es el título estrella de su filmografía.
-Jack Taylor interpretando a un homosexual.
-Por ahí se dice, se comenta, se rumorea; que el guión original, de no más de 30 páginas, estaba escrito por un casposo redomado como Joe D'amato (Ator, Ator 2, Porno Holocaust). Luego Piquer lo reescribiría. A saber.
-Un asesino que se pasea por la universidad como Pedro por su casa y al que nunca nadie ve, a pesar de que se intuye que en muchas de las secuencias va disfrazado por los pasillos. A decir verdad, se ve cada esperpento por las universidades; sobre todo las de audiovisuales, que quizá no es extraño que pase desapercibido.
-En su recorrido por los cines, esta película hizo una recaudación de unos 25 millones de dólares en Estados Unidos, donde es considerada todo un mito cinematográfico
-Más maniquíes que en el Corte Inglés.
-Frank Braña y sus frondosas cejas.
-Pesquisas policiales absurdas y delirantes, que no llevan a ningún a sitio.
-Tetas, culos, coños y penes. Si existiera alguna parte "impúdica" más, también saldría.
-Una banda sonora cutre como ella sola y de carácter esquizofrénico, con sus repentinos cambios de ritmo.
-Secuencias de relleno muy delirantes.
-Una campeona de tenis que también es policía. Por cierto, debe ser campeona en su casa, porque juega como una principante.

Algunos momentos para el recuerdo:
-Un chino surge de la nada y ataca a la chica protagonista con movimientos de karate, para después irse tranquilamente por donde ha venido.Todo apunta a que el equio de rodaje encontró a un chino en una esquina y decidieron meterle en el filme para, quien sabe, dar un aspecto más internacional a semejante infraproducción.
-La muerte de la chica del monopatín.
-Un susto gratuito a mitad de metraje por parte de un tipo disfrazado con una careta. Nadie sabe a cuento de qué viene esto, pero ahí está. David Lynch estaría orgulloso.
-Dos camilleros se llevan los miembros mutilados de una de las víctimas. Mejor que hubieran usado una carretilla.
-El asesinato inicial, una rebosante carnicería donde la sangre ha salpicado por todas las paredes, y que convierte en un espectáculo infantil la escalofriante muerte de Mary Jane Kelly a manos de Jack el destripador. A pesar de lo grotesco de la escena, los policías que llegan al lugar del crimen no parecem inmutarse lo más mínimo, al igual que una vecina que pasaba por allí y que permanece imperturbable aun habiendo visto una cabeza decapitada.
-El plano final, una chaladura tan impactante que conviene no desvelarla.

Frases para el recuerdo:
-"Empiezas bien, como tu padre; tetas, eso era lo único que le preocupaba" dice una madre despechada.
-"¡¡¡Bestiaaaaa!!! ¡¡Bestiaaaa!! ¡Bestiaaaaaaaaaaaaa!"

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * *


domingo, 16 de octubre de 2011

1.001 películas que hay que ver después de morir (XL): White Fire

Película: White Fire
Director: Jean-Marie Pallardy
Año: 1984
País: Francia/Turquía/Reino Unido
Actores: Robert Ginty, Fred Williamson y Belinda Mayne
Género: Acción bigotuda e incestuosa

Argumento: Mike es un ladrón de joyas con un serio problema: se muere por follarse a su hermana. La muerte de ésta a manos de unos ladrones rivales y el posterior encuentro casual con una mujer idéntica a ella, allanarán el camino para que nuestro héroe pueda cumplir su sueño. Y es que, a cambio de una importante suma de dinero, Mike convencerá a la mujer para que adopte la identidad de su hermana muerta y se haga la cirugía estética. Entre medias, hay tiroteos y un diamente gigante que todo el mundo busca, pero a quién coño le importa.

Por qué hay que verla después de morir: Aglutina el sabor de las producciones turcas de los 80 con lo peor de la serie B americana, en un disparatada coproducción donde prácticamente todos los momentos invitan a la mofa y al descojone, gracias a la acción descerebrada, el gore trapero y una degenerada trama sexual de carácter incestuoso que se destapa como el eje del filme. Lo que se dice un filme chungo redondo y recomendadísimo.

Alicientes:
-Robert Ginty, protagonista de la saga The Exterminator, con bigote.
-La invasión de los bigotes gigantes. Están en todos los lugares y rincones.
-Fred Williamson, actor mítico de la blaxploitation, con bigote también.
-Rodada en Turquía, lo que siempre es un aliciente.
-Componente sexual enfermizo y degenerado.
-Una colección de extras bigotudos de lo más inepto y gañanesco, que tratan descaradamente de chupar cámara.
-Un director que, en lugar de poner su nombre en los créditos, planta directamente su rúbrica, en un gesto muy auteur del que ya podían aprender otros cineastas como Haneke o Jaime Rosales.
-Gore de saldo, con ketchup y plastelina.
-Un diamante de 2.000 kilates que quema y explota.
-Música compuesta por el teclista de Deep Purple
-Un temazo ochentero que suena en repetidísimas ocasiones
-Villanos vestidos con el mono de los alienígenas de la serie V o con el casco del comandante Cobra de los G.I. Joe.
-Una explotación minera que parece una estación espacial
-Los pechos y el felpudo de Belinda Maye

Algunos momentos para el recuerdo:
-Cuando el protagonista desnuda a su hermana quitándole la toalla y la mira con lascivia.
-Cualquiera de las peleas y de los tiroteos.
-Uno o dos días después de la muerte de su hermana, el protagonista es capaz de encontrar a una mujer rubia casi idéntica a ella en Turquía, un país famoso por la gran cantidad de rubias que lo habitan.

Frases para el recuerdo:
-"Lástima que seas mi hermana", dice el protagonista a su hermana desnuda.

Nivel de descojonación (de 1 a 5): * * * * *